Los espacios corporales aéreos durante el buceo

Los espacios aéreos corporales durante el buceo

Los espacios aéreos corporales durante el buceo

En este post vamos a tratar de los espacios aéreos corporales durante el buceo. Nos centraremos más en los oídos de los que veremos su fisiología, posibles barotraumatismos y cómo evitarlos.

Las relaciones entre presión, volumen y densidad afectan a los espacios aéreos de tu cuerpo al bucear. En otro post ya hablamos de la presión y de sus unidades de medida

Los principales espacios aéreos de tu cuerpo que se ven más afectados por el aumento de presión son los oídos y los senos.  Otros espacios menos afectados son los espacios del aparato digestivo y el sistema respiratorio.

Durante el descenso, la presión del agua aumenta y comprime el aire en los espacios aéreos. Conforme el volumen disminuye, la presión empuja a los tejidos del cuerpo hacia el espacio aéreo, lo que puedes notar en los oídos y senos. Si continúas descendiendo, resulta incómodo y si continúas, probablemente doloroso. Esto se denomina compresión de un espacio aéreo.

Una compresión es, pues, un desequilibrio de presión en el que la presión exterior de un espacio aéreo es mayor que la presión en el interior del espacio aéreo, produciendo molestias o dolor.

Además de los oídos y los senos, es posible experimentar una compresión en los pulmones, los dientes y otros espacios aéreos.

Evitar las compresiones de los espaciós aéreos corporales durante el buceo

Afortunadamente, puedes evitar fácilmente las compresiones de los espacios aéreos corporales durante el buceo. Para evitar las molestias, debes mantener el volumen de un espacio aéreo normal añadiendo aire durante el descenso para mantener la presión en el interior del espacio aéreo igual a la presión del agua del exterior. Esto se denomina compensación.

Los espacios aéreos de los oídos y senos se comunican con la garganta a través de las tropas de Eustaquio y la cavidad nasofaríngea. Esto permite que puedas utilizar el aire de los pulmones para compensarlos.

Aunque es muy raro, es posible que un espacio aéreo se produzca en un diente empastado. Durante el descenso, el aumento de presión sobre este pequeño espacio aéreo produce una compresión en el diente. En la mayoría de los casos, la molestia hará que interrumpas el descenso.

Los espacios aéreos corporales durante el buceo – Los pulmones

Por otra parte, aunque también podríamos hablar de los pulmones como espacios aéreos corporales durante el buceo, los pulmones son grandes y flexibles y no son propensos a la compresión. Como buceador compensas automáticamente los pulmones al respirar continuamente del equipo de buceo.

Cuando buceas en apnea, aguantando la respiración, la presión que comprime los pulmones no tiene efectos, suponiendo que hayas comenzado con una respiración normal. Disminuyen su volumen durante el descenso y vuelven a recuperarlo durante el ascenso. Al llegas a superficie habrán alcanzado prácticamente el volumen original. Para compensar los otros espacios aéreos habrás usado una cantidad de aire sin importancia.

Si hubieras realizado una inmersión en apnea empezando con los pulmones «vacíos» (primero exhalas y después buceas) a varios metros, o si desciendes realmente profundo (60 metros), existe una posibilidad teórica de poder sufrir una compresión en los pulmones. Éstas son  situaciones muy poco probables para la mayoría de los apneístas.

Los espacios aéreos corporales durante el buceo – Sistema digestivo

Respecto al sistema digestivo, raramente pueden aparecer alteraciones digestivas mientras buceas.
Una parte del contenido del interior del tubo digestivo es gas procedente de la fermentación de los alimentos y del aire que puede entrar durante la deglución.

Si durante una inmersión se producen abundantes gases abdominales, el buceador puede sentir molestias. Al ascender y disminuir la presión, el volumen del gas acumulado en nuestro aparato digestivo aumenta y, si no se expulsa, puede provocar dolor.

Los síntomas varían desde una simple pesadez en el abdomen, un dolor abdominal más acusado acompañado de calambres e incluso, en casos más graves, un fuerte dolor tipo cólico.

En casos leves, los síntomas desaparecen progresivamente y se pueden solucionar volviendo a descender y realizando un ascenso más lento.

Afortunadamente, ocurre con poca frecuencia y es más común en personas predispuestas a padecer aerofagia. La baja incidencia es debida a que las paredes del tubo digestivo son elásticas y a que existe una comunicación con el exterior, permitiendo la expansión del gas y su expulsión de forma natural.

Para prevenirlo se debe evitar la ingesta de alimentos o bebidas que provocan gases intestinales, no tragar aire durante la inmersión y realizar un ascenso controlado, subiendo despacio y expulsando el aire.

Barotraumatismos en los espacios aéreos corporales durante el buceo

Un barotraumatismo o barotrauma es el daño físico causado a los espacios aéreos corporales durante el buceo. Se debe a una diferencia de presión entre un espacio aéreo y el gas o líquido que lo rodea.

Esta relación entre presión y volumen está definida por la ley de Boyle que hablamos anteriormente.

Como veíamos, los órganos más comúnmente afectados por la diferencia de presión en el buceo son los senos, los oídos y los pulmones.

Los senos durante el buceo

Los espacios aéreos corporales durante el buceo – Los senos

Los senos nasales o paranasales son un conjunto de cavidades aéreas que se encuentran en los huesos frontales, esfenoides, etmoides, y maxilar superior, que comunican con las fosas nasales.

Estas estructuras, a su vez, producen un tipo de líquido con el fin de contener y protegernos de determinadas bacterias y, a menudo, ese exceso de moco termina taponando las cavidades y cursando con inflamación.

Cuando nos resfriamos o cuando padecemos alergias se produce un crecimiento excesivo de bacterias y gérmenes en la cavidad paranasal, lo cual produce una infección bacteriana o viral.
La mayoría de las infecciones de los senos paranasales son virales y desaparecen por sí solas en poco tiempo.
Sin embargo, en ocasiones esa infección se intensifica produciendo así una sinusitis.
Esta sinusitis taponará la comunicación natural de los senos con el exterior produciendo molestias o dolor durante la inmersión debido a los cambios de presión.

Es ésta una de las razones  por la que debemos evitar bucear con resfriado o alergia.

Los espacios aéreos corporales durante el buceo

Los oídos

El sentido del oído es el conjunto de órganos cuyas funciones principales son dotar de equilibrio y audición al cuerpo de los humanos o animales.

Dividimos al oído para su estudio en tres partes, oído externo, oído medio y oído interno.

El oído externo

Esta primera parte anatómica del oído externo, está compuesto de un pabellón auricular, y de un conducto auditivo externo. Este pabellón auricular es el que se encuentra compuesto de cartílago elástico. Mismo pabellón que cuenta con el lóbulo auricular, entonces el lóbulo auricular está compuesto por tejido fibroso, grasa y vasos sanguíneos

El oído medio (Cavidad Timpánica)

El oído medio es una cavidad llena de aire que contiene numerosos elementos anatómicos. Se encuentra entre el conducto auditivo externo y el oído interno.

Su función es recoger las ondas de sonido que recibe del oído externo, convertirlas en vibraciones y llevarlas hasta el oído interno. Esto lo hace mediante el Tímpano, que separa el oído externo del oído medio y, la cadena de los tres huesecillos.

Los espacios corporales aéreos durante el buceo

Cadena de huesecillos

Está compuesta por tres huesos: Martillo, yunque y estribo. La vibración del tímpano es transmitida a los huesecillos, gracias a a que está adherida al martillo. Éste a su vez está unido al yunque. El yunque finalmente se encuentra pegado al hueso más pequeño de todo el cuerpo, que es el estribo.

El oído interno

Las vibraciones se transmiten de los huesecillos a la cóclea. La cóclea es un órgano del oído interno lleno con un líquido llamado perilinfa. Los huesecillos se conectan con la ventana oval de la cóclea. La ventana oval se flexiona hacia adentro y hacia afuera como respuesta ante la vibración del huesecillo. Al flexionarse la ventana oval, presiona contra la perilinfa, provocando que las ondas de presión oscilen a través de la cóclea. Las ondas de presión estimulan las terminaciones del nervio auditivo en la cóclea. La cóclea convierte las ondas de presión en impulsos nerviosos hacia el cerebro.

La ventana redonda en la cóclea actúa como un compensador de presión. Se flexiona hacia afuera cuando la ventana oval se flexiona hacia adentro contra la perilinfa incompresible. Se flexionará hacia adentro cuando la ventana oval se flexiona hacia afuera. Sin esta reacción compensadora no se podría transmitir la vibración como una onda de presión y no se podría oír.

La parte más afectada del oído por un barotraumatismo es el tímpano. Ante los cambios de presión no compensados puede verse afectado. Estas compresiones pueden producir desde una irritación o inflamación a una rotura.

Otra parte del oído menos comúnmente afectada pero bastante más grave es la ventana redonda. Ésta se puede llegar a romper por una compensación fuerte, brusca y retrasada.

Para evitar cualquiera de estos problemas hemos de compensar de forma adecuada. A continuación encontrarás un resumen de las técnicas de compensación en el buceo.

El oído durante el buceo

 

La trompa de Eustaquio:

Es un conducto estrecho que conecta el oído medio con la parte posterior de la faringe y la nariz. Su función principal es la ventilación de la caja timpánica y ayudar a que el tímpano compense la presión. La trompa de Eustaquio y el oído medio mantienen la misma presión del aire a ambos lados del tímpano.

La ventana oval o puerta del oído interno:

Es una membrana que transmite la vibración hacia un líquido llamado linfa, que se encuentra dentro del caracol, en el oído interno. Así pues, la ventana oval transforma un estímulo del medio aéreo –sonido– en un estímulo del medio líquido.

Técnicas de compensación

Maniobra de Valsalva

Se trata de la maniobra más usual, y quizá, fácil de hacer. Tiene su origen en el descubrimiento realizado por Antonio María Valsalva. Valsalva descubrió  que si exhalamos con la nariz pinzada y la boca cerrada, forzamos que entre aire en el oído medio a través de la trompa, y con ello, igualar las presiones.

La parte delicada de esta maniobra está en su propia concepción. Al tener que soplar con cierta fuerza para introducir aire a través de la trompa, en caso de esfuerzo prolongado podemos sufrir diversos trastornos, como puede ser, por ejemplo,  la rotura de la ventana redonda. Ésta se puede producir al intentar una compensación brusca y retrasada. También puede producir una infección en el oído medio al serle introducido mucosidad debido a los esfuerzos.

En condiciones normales este conducto permanece cerrado, pero cuando bostezamos, compensamos, deglutimos, etc la trompa de Eustaquio se abre para igualar la presión del aire entre el oído medio y el oído externo. Se logra así el correcto funcionamiento del tímpano, evitando que sufra lesiones.

Maniobra de Frenzel durante el buceo

Maniobra de Frenzel

Se trata de una técnica que goza de mucha popularidad entre algunas comunidades de buceadores, si bien en nuestro país no resulta muy conocida.

Tiene su origen en Herman Frenzel,  comandante de la «Luftwaffe» alemana. Su técnica era utilizada por los paracaidistas y pilotos para compensar los cambios de presión que experimentaban en sus actividades.

Consiste en cerrar las cuerdas vocales y efectuar una inspiración. Entonces, con la nariz pinzada, forzar la pronunciación de una «K» o un «GU» gutural. Durante la maniobra se eleva el dorso del tercio posterior de la lengua contra el paladar. Esto hace que la nuez de Adán se eleve y vuelva a descender.

Para entrenarse con esta maniobra, lo haremos frente a un espejo para comprobar su correcta ejecución. El esfuerzo de presurización puede verse en las partes blandas de la nariz, a la vez que comprobamos como la nuez sube y baja.

 Maniobra de Toynbee

A menudo habremos notado como durante la deglución nuestros oídos producen un sonido. Joseph Toynbee fue el primero en describir e identificar este chasquido de las trompas. Basado en este descubrimento, elaboró una técnica de compensación. Su técnica consiste en pinzar la nariz y a continuación simular el movimiento que hacemos al tragar. En realidad, se trata más bien de una maniobra de despresurización. Con ella se consigue extraer aire del oído medio. Esto resulta especialmente útil en las ocasiones (muy excepcionales generalmente) en que experimentemos un bloqueo inverso durante un ascenso

Juan carlos Martínez
PADI Course Director 936710

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